Qué mueve el precio de una limpieza de extracción en una cocina de nave

Qué mueve el precio de una limpieza de extracción en una cocina de nave

El teléfono suena y la primera duda siempre es la misma: por dónde va el tubo. En una cocina de producción en Terrassa, no hay tarifa cerrada sin saber si el conducto cuelga de las cerchas bajo cubierta o serpentea entre naves reconvertidas. El recorrido marca el trabajo. Si estamos ante frentes corridos de marmitas y sartenes basculantes, con tiradas de veinticinco a cuarenta metros hacia una turbina en tejado de dientes de sierra, el volumen de grasa acumulada cambia todo.

Lo que sube o baja la valoración depende de los registros accesibles y del estado real de plenums y bandejas de decantación. No vale mirar solo la campana. La limpieza exige desengrasante alcalino alimentario, tiempo de contacto y aclarado exhaustivo. Antes de recoger, se verifica el tiro del extractor. Ese detalle técnico, junto al informe fotográfico por tramo que entra en tu plan APPCC, es lo que sostiene la conformidad con la norma UNE 100165. Consulta cómo trabajamos los circuitos largos en nuestros servicios.

Por qué los metros de conducto pesan más que la campana en una nave

En una nave industrial de Terrassa, la campana se ve desde el comedor o la sala de producción, pero no es lo que más pesa en la factura ni en el tiempo. Lo que manda es la tirada. Hablamos de conductos de entre veinticinco y cuarenta metros colgados bajo las cerchas, muchas veces en cubiertas de dientes de sierra como las del Parc Audiovisual o los polígonos de Can Petit. Limpiar eso tramo a tramo con varilla y rascado lleva horas reales de trabajo, mucho más que el frente de cocción.

La cosa cambia radicalmente en un local de calle, cerca de la Plaça Vella o el Mercat de la Independència. Ahí el recorrido suele ser corto y vertical; la campana y sus filtros de lamas concentran casi todo el esfuerzo. Por eso, cuando nos llamas al 690 22 09 44 para concertar una visita técnica, lo primero que preguntamos no es qué marca de marmitas tienes, sino cuántos metros de tubo hay hasta el extractor y dónde están los registros. Sin medir el recorrido, cualquier estimación es aire.

Cuántos registros tiene la tirada y cuántos hay que practicar

Una cocina con accesos ya previstos se limpia en una sola jornada. El equipo entra por los registros existentes, rasca lo denso y aplica el desengrasante sin más. Pero si la tirada de veinticinco a cuarenta metros que cuelga de las cerchas no tiene bocas, la cosa cambia. Hay que abrir perforaciones nuevas en el conducto para llegar al interior del plenum o de los tramos altos. Luego toca sellar cada agujero con masilla ignífuga y cerrarlos con tapa normalizada.

Ese trabajo extra solo se hace la primera vez. Una vez instalados esos registros, la instalación responde igual que cualquier otra: abres, limpias y cierras. No vuelves a cortar chapa ni a poner tapas nuevas. Es una inversión inicial de tiempo que te ahorra sustos futuros cuando toque la revisión anual dentro del plan APPCC. Para ver cómo calculamos ese recorrido exacto antes de tocar nada, échale un ojo a nuestra limpieza integral.

El acceso a la cubierta cambia la jornada de trabajo entera

El tipo de tejado marca el ritmo del día. En una cubierta plana con peto y escalera fija, el material sube en un momento. El trabajo arranca rápido. Pero cuando la nave tiene tejado de dientes de sierra, la cosa cambia. Ahí toca instalar línea de vida. Hay que subir las varillas, la cuba de agua y el aspirador a mano, tramo por tramo. Eso añade tiempo antes de tocar ni una sola lama.

La ubicación también pesa. En polígonos como el Nord-est o Can Guitard, el vehículo taller aparca a pie de nave. Se descarga y se entra directo a faenar. Sin embargo, en el centro de Terrassa la logística es otra historia. El material suele tener que subir por escaleras de finca estrechas hasta la azotea. Para evitar retrasos innecesarios, conviene revisar estos detalles técnicos antes de cerrar la cita. Puedes consultar más sobre nuestra operativa en la sección de servicios.

Bocas de cocción, tipo de cocina y tiempo desde la última visita

Antes de mover una sola lama, hay que contar las bocas bajo campana en ese frente corrido de marmitas y sartenes basculantes. No es lo mismo un circuito con dos fuegos que uno industrial de veinte metros lineales. ¿Se fríe a diario? ¿El vapor sube sin parar hacia el plenum? ¿Tiene parrilla con hollín seco pegado al techo? Y la pregunta del millón: cuánto tiempo lleva esa instalación cerrada a cal y canto desde la última limpieza. En los comedores de empresa de polígonos como Els Bellots o Can Petit, esta información define el alcance real de la tarea.

Aquí está la mayor horquilla de tiempos de todo el servicio. Un circuito cuidado se revisa y desengrasa en pocas horas porque la grasa aún no ha cristalizado. Pero si acumula costra vieja, tocamos rascador en seco antes de aplicar el producto alcalino. Ese trabajo previo duplica o triplica la duración de la intervención. Por eso, cuando pasamos por vuestro comedor en Terrassa, medimos primero la suciedad acumulada para ajustar la franja horaria acordada con producción. Sin este dato, cualquier plazo estimado sería puro humo.

Por qué se valora el circuito completo y no cada pieza suelta

La campana, el plenum, los filtros de lamas y la turbina no son piezas sueltas; funcionan como un único circuito. Limpiar solo el extractor deja la grasa incrustada en los conductos de veinticinco a cuarenta metros que cuelgan bajo las cerchas. En cocinas centrales montadas en antiguas naves textiles del Vallès Occidental, ese residuo vuela hacia el frente de cocción en semanas. Por eso se valora el recorrido entero: desde la cubierta hasta el registro más alejado. Si no se ataca todo el sistema, la suciedad regresa al punto de partida con cada arranque del motor.

En restauración colectiva de Terrassa, lo habitual es cerrar dos o tres visitas anuales dentro del mismo acuerdo, reservando fechas concretas. Así se evita que el caudal baje por acumulación y se cumple la norma UNE 100165 sin sustos. El orden de trabajo va de arriba abajo, usando desengrasante alcalino con su tiempo de contacto. Se entrega informe fotográfico por tramo el mismo día para tu plan APPCC. Consulta cómo coordinamos estas revisiones periódicas en /nuestros-servicios/.

Ver la instalación antes de dar una cifra por escrito

Antes de poner una cifra en un papel, subimos. Sin ver el recorrido real no hay forma de acertar con las horas de trabajo ni con el material que hace falta. En cocinas centrales del Vallès Occidental, donde los conductos cuelgan de las cerchas bajo cubiertas de dientes de sierra, medir la tirada es obligatorio. Contamos registros uno a uno y comprobamos el acceso a la turbina o extractor de cubierta. Si el tejado está inclinado o la salida queda lejos de una escalera fija, eso cambia el plan de seguridad y el tiempo necesario para desengrasar todo el circuito.

Para adelantar faena, nos basta con dos imágenes: una foto de la campana por dentro, mostrando el estado de los filtros de lamas, y otra de la salida de cubierta. Las puedes enviar desde /contactar/ o llamando al 690 22 09 44. Con eso ya intuimos si hablamos de veinte metros de tubo o de cuarenta, aunque siempre queremos pisar la instalación. Solo así entregamos una valoración escrita que coincida con lo que encontraremos cuando empecemos a rascar grasa acumulada en el plenum.

A una llamada de distancia

¿Te echamos una mano?

Nos cuentas la situación, la valoramos contigo y te decimos con claridad qué se puede hacer en Terrassa.

690 22 09 44Llamada o WhatsApp
Scroll to Top