
Rellinars es el municipio más pequeño de los que atendemos y eso define el servicio de arriba abajo. No hay polígono, ni cocina central, ni docenas de locales: hay unos pocos establecimientos, equipamiento municipal y, sobre todo, casas de colonias, albergues y masías del entorno de Sant Llorenç del Munt que montan cocina para grupos numerosos durante unas semanas concretas del año.
Una cocina que trabaja por tandas se ensucia de forma muy distinta a una que abre todos los días. Está parada meses, y luego encadena veinte jornadas de servicio para cien comensales con freidora y plancha a pleno rendimiento. La carga que deja esa temporada corta sorprende, y si el circuito llega ya sucio de la anterior, el conducto se satura en la primera semana.
Polígonos de Rellinars con campanas de gran caudal
Solo se entra por una carretera, la que sube desde el valle, y es estrecha y revirada. Eso significa que el vehículo se coloca una vez y se trabaja desde ahí, sin ir y venir. Cuando la instalación está en una casa de colonias apartada, el último tramo puede ser camino sin asfaltar, así que se pregunta por el estado del firme antes de cargar peso.
El pueblo está en alto y el viento pega. Las chimeneas y los remates sufren, y no es raro encontrar un sombrerete descolocado o un tramo exterior de tubo con la sujeción cansada. Se revisa siempre, aunque no forme parte del encargo, porque de poco sirve dejar limpio el interior si la salida no está en condiciones.
Núcleo de Rellinars
Los pocos locales de restauración del pueblo y el equipamiento municipal con cocina.
Casas de colonias y albergues
Cocinas de grupo que funcionan por tandas, con freidora, plancha y marmita en el mismo frente.
Masías y casas rurales del entorno
Cocina de leña y de brasa, con acceso por camino y chimenea de obra.
Carretera de acceso desde el valle
Vía única de entrada, con curvas y anchura ajustada para el vehículo taller.
Cocinas y comedores de Rellinars que atendemos
Lo que más atendemos aquí son cocinas de grupo. Casas de colonias que llenan en primavera con escuelas, albergues que trabajan Semana Santa y verano, y casas rurales que sirven comidas de fin de semana. También el local del pueblo, que da menú y prepara las comidas de las fiestas, y las cocinas de las masías que funcionan con leña.
El mejor momento para entrar es el hueco entre tandas: la semana en que un grupo se ha ido y el siguiente no ha llegado. La cocina está vacía, la instalación fría y se puede desmontar sin prisa. Cerrar la visita en ese hueco pide reservar fecha con antelación, y por eso solemos planificar el año entero de una vez con estas cocinas.
Qué sale del conducto y de los filtros en Rellinars
En una cocina de colonias el frente es ancho y bajo, con freidora, plancha y marmita bajo la misma campana, así que el reparto de suciedad es desigual: la zona de la freidora llega empastada y la de la marmita, con depósito húmedo y menos denso. Se desmonta todo lo desmontable, se lava en cuba y se rasca el plenum hasta dejar el acero a la vista.
El conducto suele salir por la pared y seguir un tramo por el exterior hasta la cubierta, un recorrido cómodo de tratar y muy castigado por la lluvia y el sol. Se abre por registro, se cepilla, se comprueba que las juntas cierran y se repasa el anclaje. La turbina, cuando la hay, se abre y el rodete se limpia fuera.
El desengrase de la extracción, paso a paso en Rellinars
Con las cocinas de tanda se trabaja con calendario: se apunta la fecha del hueco y se confirma unos días antes. La jornada se prepara pensando en que aquí no hay ferretería a la vuelta de la esquina, así que sube material de repuesto, juntas y tapas de registro por si aparece algo que conviene resolver en el momento.
Se empieza por la salida exterior, se sigue por el tubo y se termina en campana y filtros, con el residuo recogido y retirado del recinto. Antes de irnos se arranca el ventilador con la cocina montada y se comprueba que el frente tira en toda su anchura. El informe con las fotografías se envía el mismo día.
Inspección previa
Revisamos el estado y el acceso antes de dar precio.
Precio en firme
Presupuesto detallado y cerrado, sin letra pequeña.
Trabajo
Limpieza de campanas con personal propio y en la franja acordada.
Cierre
Fotos de antes y después, certificado y fecha de la próxima.
Cómo son las cocinas industriales de Rellinars
Para un municipio de esta escala lo que marca la diferencia es la organización: venir una vez, hacerlo todo y dejar la fecha siguiente puesta. Agrupamos Rellinars con los municipios vecinos en la misma ruta, y así el desplazamiento no se convierte en la partida más cara de un trabajo que en sí mismo es asumible.
Si llevas una casa de colonias o un albergue, cuéntanos cuántas tandas haces al año y montamos el plan alrededor de tus huecos. Tienes las poblaciones de la ruta en zonas, el servicio explicado en servicios y el formulario en contacto.
Preguntas frecuentes en Rellinars
¿Trabajáis en cocinas montadas en naves industriales antiguas?
Es buena parte de lo que hacemos aquí. Muchas cocinas centrales y comedores de empresa ocupan vapores y naves reconvertidas de los polígonos de Terrassa, con cubierta de dientes de sierra, conducto colgado de las cerchas y extractor en el tejado. Eso cambia el trabajo: hace falta acceso en altura, plataforma o línea de vida, y un plan de tramos decidido antes de subir. Vemos la nave, medimos el recorrido y proponemos por dónde entrar y en qué orden.
¿Qué se hace si el conducto no tiene registros de acceso?
Se abren, y es lo primero que miramos en una instalación de los años en que la nave se adaptó a cocina. Para limpiar el interior de un tubo de treinta metros hacen falta bocas cada pocos metros, así que se practican y se cierran con tapa estanca normalizada, marcadas en el informe.
La instalación gana en seguridad, la limpieza deja de ser una obra y la revisión siguiente se hace en la mitad de tiempo, con la producción parada mucho menos rato.
¿Tienes pendiente limpieza de campanas en Rellinars? Te lo vemos hoy mismo
690 22 09 44